La trona es una herramienta que contribuye con muchos beneficios en la enseñanza de hábitos alimenticios, puesto que la disciplina y el manejo de horarios fomentaran un adecuado proceso en la alimentación de manera autónoma, que les brindará mayor independencia, dándoles la oportunidad de explorar las texturas de los alimentos, trayéndoles gran satisfacción a la hora de comer.

Para realizar este proceso, se debe iniciar en el momento que los bebés puedan sentarse solitos y sin ningún tipo de ayuda, cuando su cabeza pueda sostenerse y su cuerpo no se desvíe hacia un lado, si se sientan antes de tiempo,  adoptarán malas posturas ya que sus músculos aún no estarán listos para mantenerse sentados por periodos largos de tiempo y mucho menos sostenerse por sí solos, en base a esto el promedio para sentarlos en edad, es de ocho o nueve meses aproximadamente.

La trona básicamente es indispensable para generar hábitos en los niños, pero al igual es un medio donde pueden ser incentivados a la integración en reuniones familiares, llevando al niño a reconocer la importancia de su presencia en la familia, aspectos fundamentales que motivan a la adquisición de una trona en casa.

La trona debe contar con características fundamentales que les permitan a los niños estar cómodos y que el tiempo allí sea ameno y agradable.

Es mejor que tenga un asiento acolchado para mayor comodidad, contando con un muy buen espaldar para fomentar una postura adecuada y así mismo se acostumbren a estar sentados de forma erguida y estable.

 

Hamacas para bebés ¿Cuál es la mejor?

 

Aunque existen tronas reclinables, es mejor que los bebes estén siempre en una postura recta para que no tengan problemas de digestión o de asimilación de los alimentos.

El bebé ya puede estar integrado en la mesa junto con sus padres sentados en la trona, que sirve como estrategia para que prueben nuevos alimentos y que observen como sus padres se sientan en la mesa y terminan su comida, será una acción que querrán imitar, ante la forma de comer y el modo de comportarse mientras lo hacen.

La manera adecuada para sentarlos en la trona es que la silla este al tamaño de la mesa del comedor donde comen sus padres, que los niños estén derechos, con un arnés de cinco puntos que inicie en la entre pierna y ajuste en la cintura para que así estén más seguros, tratar de que no esté muy apretada para que no afecte la digestión mientras comen.

Las piernas deben estar flexionadas formando un ángulo de 90⁰, Si es posible acomodar el reposa pies al tamaño de los bebés ya que esto les permitirá tener mayor estabilidad mientras están sentados.

A su vez procurar que la bandeja esté al nivel de los codos para que la musculatura cervical no se afecte y sus brazos se apoyen adecuadamente.

Se recomienda que la trona que se adquiera pueda irse ajustando a medida que van creciendo los niños para que así dure y no tenga que ser remplazada al poco tiempo.