Según estudios los dientes, son formados desde que los bebés están en el útero, manteniéndose dentro de sus encías, hasta cumplir la etapa de dentición. Aunque no es una regla general, hay bebés que a los 4 meses de nacidos ya les aparece su primer diente y en algunos casos pueden que tarden un poco más, esto ocurre según como lo dicen los expertos, a la genética heredada de los padres.

Lo normal es que los primeros dientes aparezcan durante los 6 meses, por lo general los primeros que aparecen son los dientes incisivos inferiores que son los del centro y delante. Los dientes suelen salir de uno en uno, luego salen los de atrás y los lados, los últimos en salir, son los molares y aparecen cuando los niños cumplen aproximadamente los 2 años, esto en la mayoría de casos.

La dentición puede presentar algunos síntomas característicos propios de esta etapa, la mayoría de niños presentan un comportamiento de inquietud y molestia en su boca a causa de la inflamación de las encías y el enrojecimiento que da muestra que el diente ya pronto va a salir, esto hace que quieran meter su mano o puño constantemente a la boca como forma para calmar el dolor, la molestia o la piquiña que se produce en sus encías.

La Academia Española de Pediatría asegura que la temperatura puede aumentar de forma leve, también pueden presentar molestias a la hora de comer, dormir, como despertarse llorando, no siendo esto un agravante ni una muestra de enfermedad para intervenir o tratar, aunque si se recomienda visitar al pediatra para una valoración general ya que en algunos momentos pueden suministrar analgésicos para que en la noche puedan descansar y puedan disminuir el dolor de dientes en el bebé.

Existen elementos que se deben tener en casa como ayuda para aliviar el dolor y la molestia, como los mordedores que, al enfriarlos y colocarlos en la boca, ayudan a bajar la temperatura y desinflamar las encías.  El chupete del bebé puede ser también una buena opción si se refrigera unos minutos para luego dárselo a chupar.

También el frotar las encías con el dedo suavemente usándolo como método calmante para disminuir el dolor.

No es necesario angustiarse si quieren meterse todo a la boca, será normal que quieran morder todo lo que tengan a la mano, por esta razón se recomienda dejar objetos seguros a su alcance y que puedan manipular con facilidad, como mordedores, chupetes y juguetes blandos.

Se recomienda desinfectar continuamente los juguetes, ya que la saliva con el pasar de los días produce bacterias que afectan la garganta y las encías prolongando la inflamación y por ende el dolor.

El babeo en la dentición es normal, se aconseja limpiar el exceso de baba que queda en la boca para así evitar sarpullidos o cualquier tipo de irritación en la piel, la limpieza puede hacerse con un paño de algodón para no generar alergia, ni lastimar a los bebés.